Baja sus manos y alcanza la línea. La recorre con los dedos hasta llegar al perfume. Siente la fría sustancia en sus dedos. Recuerda aquel momento en que…
“Estaban en la plaza y eran la una menos cuarto. Reían y cenaban, tirados en el pasto. Ella tenía puesto un vestido a lunares y el la miraba con brillo en sus ojos acaramelados.
- Te tengo una sorpresa – dijo ella
- A ver…?
Ella levanta una caja negra y se la acerca. Contenía una línea rosa, junto con una botellita de perfume.
- Cada vez que abras este perfume y veas esta línea rosa, te vas a acordar de mí.”
Luego de ese día, pelearon y no volvieron a hablarse. Golpean la puerta tan fuerte que lo saca de su ensimismamiento.
Todavía un poco distraído, con la mirada perdida, abre la puerta, sin mirar. Y se queda con la vista clavada en el reloj. Eran las una menos cuarto. Gira la cabeza y la ve.
- ¿Te acordás de mí? Yo soy una chica atrapada en una cajita negra…
- Si, me acuerdo de vos (sonrie) Hoy te liberé… y te mojé con perfume.
- Si, te sentí (silencio) Y fue cuando me animé a tocar la puerta.
- natürilich +
