lunes, febrero 14, 2005

Las heridas sanan

De repente despertaste en una habitación que ya conocias. Te sentiste sola y perdida. Habias estado buscando una salida detenidamente, en ese cuarto redondo. Asomaste tu cabeza un poco mas alla y descubriste como te encontrabas alli. Habia un pequeño hueco, por donde cabia, apenas, un pétalo de rosa. Te viste a vos misma entrando por ese diminuto hueco. Cabias perfectamente. Pero de repente te dabas cuenta que era muy pequeño. Miraste un poco mas al otro costado y divisaste la salida.
Pero ya sabias como eran esas salidas. Muy largas y dolorosas, ya que habian pedazos de vidrios rotos regados por todo el piso.
Igualmente, esa era la única salida.
De repente una voz atraveso tu cabeza. Te decia... "Sabes que podes pasar... las heridas sanan."
En ese momento supiste que lo que seguia eras vos pasando a traves de este largo pasillo, con un nudo en la garganta y una tormenta por detrás.
Miraste hacia arriba. Habia algo infinito. Tomaste aire y atravesaste ese pasillo como quien camina por la calle un domingo a la tarde.